Entradas

Los demás y el diálogo: los excrementos de perro como metáfora (!)

Espero que el atento lector me perdone la escatología del título e incluso de la metáfora. He intentado escoger una imagen simpática, eso sí.
Resulta que esta mañana, mientras paseaba fumándome un cigarro después del desayuno, me he dado cuenta de que, ¡horror!, en la calle había algún que otro chusco canino. Con gran soltura, guiado de una visión todavía no lo suficientemente cansada para ello, he ido evitándolos, uno a uno. Y, añadiré, para enfado de algunos, que lo he hecho sonriendo: "¡Bien! Por fin alguna caca de perro en mi camino!". Y, después de esta pequeña concesión al surrealismo, he pensado en la metáfora que ahora expongo aquí, sucintamente. 
Resulta bastante obvio que, en una calle cargada de minas animales, quien no mira por donde pisa acaba ensuciándose las suelas de los zapatos. Cosa molesta, qué duda cabe. La civilización ha mejorado algo intentando concienciar a los amos de los perros de que conviene no dejarles deponer en cualquier modo y lugar. Por limp…

Whatsapp, Instagram y San Juan Evangelista (?!)

Conocimiento y esfuerzo

Tus palabras valen, ¿o no?

Mix de teología: la segunda era de la imagen, Netflix, Alquézar y la Sagrada Familia

Cornetto y la templanza: "¿Por qué no ahora?"

Logan, la vida y la paternidad

Shakespeare y la música (y Sting)

Vale la pena: Coldplay y la fortaleza (esa virtud)

Que no te impongan un estilo

A quattr'occhi: comunicación interpersonal en la era de internet

R(oland Garros) Nadal o cómo hay que trabajar

Todo me male sal