Pink y Lutero: "not broken, just bent"

Ya es la segunda entrada (aquí, la primera) en que tomo una canción de Pink como punto de partida. Resulta que la canción -que pusieron en la radio hasta la saciedad- "Just one reason", tiene una bonita letra.

-Muy bien, ¿y qué pinta el amigo Lutero en todo esto?

Pues que en un momento dado, se oye cantar a la chicota de la izquierda: "we are not broken, just bent". O sea: no estamos rotos, sólo doblados.

-¿Y?

-Pues nada: sólo que es una manera de llevarle la contraria radicalmente.

El buen Lutero montó su edificio mental con unos fundamentos singulares. Uno de ellos era este: el ser humano está roto, estropeado a radice, y no hay modo de que haga nada rectamente. Somos pecadores. Y no hay nada que hacer, salvo esperar que nos salven.

-¿No dice eso el cristianismo? Algunos filósofos así lo suponen. Nietzsche, por ejemplo.

-Y se equivocan. El cristianismo -y muchas más maneras de pensar, también antiguas- dicen algo que se parece mucho, pero que no es lo mismo. Y como un pequeño error en el origen es muy peligroso (porque apenas se nota) y muy grande al final, se lió.

En cambio, la buena cantante de Pink lo tiene claro: no estamos rotos, sólo doblados.

La metáfora del clavo -permítaseme esta redundancia casi estúpida- da en el clavo.
Cuando se intenta meter uno en una madera, por ejemplo, y se rompe a media operación, ya no hay nada que hacer: se intenta sacar y sanseacabó. En cambio, si el clavo se tuerce -por un mal martillazo, por ejemplo- la cosa es laboriosa, pero de feliz final. Se dan unos golpecillos, se endereza, y ¡listos! El clavo entra.

La diferencia -supongo que se ve- es abismal. El catolicismo (no así el protestantismo) tiene, por eso mismo, la confesión: ese sacramento que es el modo en que uno endereza su vida-clavo torcido, cuantas veces sea preciso. ¡Y adelante! Mucho está hablando el Papa de esto, gracias a Dios.

Pues eso.



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