Praga, las tres W y El Renacido y Fast and Furious 7 (toma ya...)

Este verano, a Dios gracias, hemos juntado muchas experiencias impresionantes de tres letras. Por ejemplo, nunca había ido en AVE, pero ya sí. Nunca me había tomado un TGV (tequila, ginebra, vodka... y coca-cola y hielo), pero ya sí: un poco aguado, pero mejor así.

Y ha habido otras, las JMJ (Jornada Mundial de la Juventud), en Cracovia... y las WWW, que yo pensaba que significaban World Wide Web; y no: son Wheels, Women and Whisky. 

Resulta que, paseando por Praga (es un decir: íbamos a toda leche a todas partes; y tarde), vimos edificios increíbles, que también fotografié, con gente al lado. Y este coche, con esa inscripción trifásica que aparece aquí a la izquierda. Ahí está el espíritu de los tiempos -una parte solo, por suerte-, encarnado en una pegatina: ruedas, mujeres y whisky. Sólo le faltaba añadir, al buen hombre, la conclusión: "¿qué más se puede pedir?". 
Se trata, como decía antes, de una concreción posible de un cierto paganismo del S.XXI. Paganismo, de pagos, terruño, pedazo de tierra: manera de ver el mundo que no va más allá de la tierra. 
Y ahí entran en juego las dos películas. En "El renacido", Tom Hardy encarna a un buscador de pieles enemigo de Leonardo Di Caprio. En un momento dado, mientras cenan en una cueva, habla de su padre con otra persona. La frase no es textual, pero la idea es la que digo: "yo no tengo religión, como mi padre. Mi padre no creía en nada más que la comida y todo lo que pudiera cazarse". He ahí una descripción brevísima y cinematográfica del paganismo, algo más sencilla que la del coche. 

En cuanto a Fast and Furious 7, esa película de coches y porrazos, me sorprendió, por decirlo así, que dentro de su esquema hedonístico-utilitarista-pagano tan actual (¿no era Ronaldo aquel de quien se dice que solo le gustan las mujeres y los coches?), se oyeran varios alegatos en pro de la familia. El más llamativo, quizás, el de Dom, el Vin Diesel de la película. Uno de los que va soltando. El primero. Mira a los ojos de Paul Walker, y le dice: "todos buscan emociones. Pero lo más importante es la familia. Agárrate a eso". Después, tortazos y derrapes a mansalva.  Y se ve que ahí está su familia, sí: mujer y un hijo, al que se va a sumar otro que va en camino. Pro-life. 
Algo está cambiando en Hollywood. Ojalá se eleven las miras, poco a poco. Ojalá.


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